Anacleto
Fava Y Su Gran Secreto.
Corría
el año 1920 después de la primera Guerra Mundial, que llegaron a la ciudad de
Etruria, provincia de Córdoba, Argentina don José Fava y su esposa Angelina de
Fava, ambos enfermos con un único hijo al que llamaban Anacleto Fava. El Joven
fue creciendo ayudando a sus padres en la pequeña granja que de a poco fueron
construyendo.
Hicieron
pozos de agua potable, un gallinero, corrales para tener una vaca y así obtener
la leche y que era vendida en la ciudad, primero en una mula y luego con las
ganancias llegaron comprar un carro, caballos, novillos, tenía colmenares de
donde sacaban mil pura para vender, Anacleto no depositaba en el banco, el
compraba monedas de oro y de plata y las guardaba en un cajón muy seguro. Cosa que sus padres
enfermos ignoraban. Ya que él había construido en un galpón una especie de sótano
al que le hizo una buena tapa de cemento y lo tapaba con pastos. El único que
sabía el secreto era la pulga, un perro fiel, que era su único amigo.
Al
fallecer sus padres Anacleto Fava, quedó solo en la granja con el pulga su
perro fiel. Y continuaba acrecentado su fortuna, llegó a tener de todos lo que
un hombre anhela con su trabajo y esfuerzo, cada noche iba al galpón con su
perro sacaba la tapa y admiraba el brillo de las monedas de oro y plata.
Pasado
un tiempo conoció a una hermosa mujer de la granja vecina llamada Sterinella y
así se pusieron de novio y con la debida autorización de los padres de ella se
casaron en una sencilla ceremonia. Sterinella era una mujer que lo ayudaba en
todas las tareas de la granja, desde ordeñar una vaca hasta labrar la tierra
con el arado, mientras él seguía con sus ventas en el pueblo y los fines de mes
iba al comprar las monedas de oro y plata cosa que su esposa ignoraba.
Sterinella
ignoraba esto, ella alimentaba el hambre de las gallinas, los cerdos y hasta
criba los animales guachos con mamadera,
Anacleto a su manera la amaba, pero era superior su avaricia, ambición. No
tuvieron hijos.
Cuando
Anacleto llegó a los cuarenta y siete años de edad le tomó un enfermedad y cayó
en cama y su esposa lo cuidaba con muchísima ternura, lo único que le llamaba
la atención era que a por la noche el perro, dejaba de estar echado a los pies
de la cama de Anacleto y se iba al galpón y volvía. Cuando ya el médico dijo
que había que internarlo en un hospital
de la zona, así lo hizo Sterinella allí
le hicieron estudios y como la enfermedad se debía al cigarrillo contrajo
cáncer de pulmón, fue un largo sufrimiento, Sterinella lo trajo a su casa y lo
atendió pagando al médico que lo atendía. Ella derramaba muchas lágrimas y
ocupó peones para que la ayudaran y ella poder atender a su esposo. Anacleto
Fava como era de esperarse en dos meses murió dejando a su esposa y a su amigo
fiel el perro que le había tomado mucho cariño a su querida amiga Sterinella.
Puga iba con ella a todas partes de la casa la ciudad hacer las ventas y traía
el dinero y parte dejaba en el banco, nunca le interesó si había dinero en el
banco porque pensaba que Anacleto lo invertía en cosas para la granja.
Pero
todos conocía a Anacleto Fava en el banco; pero nadie le decía nada a esa mujer
quebrada por el dolor de la pérdida de su esposo. Una Sterinella vio salir al
perro y lo siguió y este estaba contento saltaba y le tiraba de la ropa
guiándola al galpón. Ella lo miraba y ¡Oh sorpresa! El perro comenzó a escavar
con sus patas y le mostraba el lugar, Sterinella levantó la tapa como pudo y
halló las monedas de oro y se tiró a llorar por la gran decepción, el dolor de
que durante unos años Anacleto le ocultara
ese secreto del cofre de las monedas de oro, llamó a sus padres que la
vinieron a consolar.
Pulga
echado en el regazo de su ama le lamía la mano como pidiéndole perdón. Entre
lágrimas la mujer lo acariciaba y le hablaba diciéndole que él no era culpable y que solo lloraba por el
alma de ese ambicioso hombre que ella amó y cuidó y que nunca le demostró su
amor. Porque Anacleto Fava solo le
interesaba el dinero.
Solo
dijo unas palabras que dejo grabadas y que están grabadas en la Santa Palabra
de Dios.
“Porque
raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando, algunos se
extraviaron de la fe, y fuerza traspasada de muchos dolores” 1ª Timoteo6:10
También
el evangelio según s. Mateo 16:26 “porque ¿Aprovechara al hombre si ganare todo
el mundo y perdiera su alma? Mateo 6:24 “No podéis servir a las riquezas”
Ruego
a Dios por que nunca nos ocurra lo que le ocurrió a Anacleto Fava que por su
enfermizo amor al dinero partió de este mundo, sin, Dios, si Cristo y sin
esperanzas.
Por
esto Dios en su amor y misericordia envió a su Hijo unigénito para que todo
aquel que en el crea no se pierda más tenga vida eterna.” Juan 3:16.
Autor:
Juvenal Barolo.
Derechos
Reservados.



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