martes, 28 de enero de 2014

Anacleto Fava Y Su Gran Secreto.

Anacleto Fava Y Su Gran Secreto.

Corría el año 1920 después de la primera Guerra Mundial, que llegaron a la ciudad de Etruria, provincia de Córdoba, Argentina don José Fava y su esposa Angelina de Fava, ambos enfermos con un único hijo al que llamaban Anacleto Fava. El Joven fue creciendo ayudando a sus padres en la pequeña granja que de a poco fueron construyendo.
Hicieron pozos de agua potable, un gallinero, corrales para tener una vaca y así obtener la leche y que era vendida en la ciudad, primero en una mula y luego con las ganancias llegaron comprar un carro, caballos, novillos, tenía colmenares de donde sacaban mil pura para vender, Anacleto no depositaba en el banco, el compraba monedas de oro y de plata y las guardaba  en un cajón muy seguro. Cosa que sus padres enfermos ignoraban. Ya que él había construido en un galpón una especie de sótano al que le hizo una buena tapa de cemento y lo tapaba con pastos. El único que sabía el secreto era la pulga, un perro fiel, que era su único amigo.
Al fallecer sus padres Anacleto Fava, quedó solo en la granja con el pulga su perro fiel. Y continuaba acrecentado su fortuna, llegó a tener de todos lo que un hombre anhela con su trabajo y esfuerzo, cada noche iba al galpón con su perro sacaba la tapa y admiraba el brillo de las monedas de oro y plata.
Pasado un tiempo conoció a una hermosa mujer de la granja vecina llamada Sterinella y así se pusieron de novio y con la debida autorización de los padres de ella se casaron en una sencilla ceremonia. Sterinella era una mujer que lo ayudaba en todas las tareas de la granja, desde ordeñar una vaca hasta labrar la tierra con el arado, mientras él seguía con sus ventas en el pueblo y los fines de mes iba al comprar las monedas de oro y plata cosa que su esposa ignoraba.
Sterinella ignoraba esto, ella alimentaba el hambre de las gallinas, los cerdos y hasta criba los animales guachos  con mamadera, Anacleto a su manera la amaba, pero era superior su avaricia, ambición. No tuvieron hijos.
Cuando Anacleto llegó a los cuarenta y siete años de edad le tomó un enfermedad y cayó en cama y su esposa lo cuidaba con muchísima ternura, lo único que le llamaba la atención era que a por la noche el perro, dejaba de estar echado a los pies de la cama de Anacleto y se iba al galpón y volvía. Cuando ya el médico dijo que  había que internarlo en un hospital de la zona, así lo hizo  Sterinella allí le hicieron estudios y como la enfermedad se debía al cigarrillo contrajo cáncer de pulmón, fue un largo sufrimiento, Sterinella lo trajo a su casa y lo atendió pagando al médico que lo atendía. Ella derramaba muchas lágrimas y ocupó peones para que la ayudaran y ella poder atender a su esposo. Anacleto Fava como era de esperarse en dos meses murió dejando a su esposa y a su amigo fiel el perro que le había tomado mucho cariño a su querida amiga Sterinella. Puga iba con ella a todas partes de la casa la ciudad hacer las ventas y traía el dinero y parte dejaba en el banco, nunca le interesó si había dinero en el banco porque pensaba que Anacleto lo invertía en cosas para la granja.
Pero todos conocía a Anacleto Fava en el banco; pero nadie le decía nada a esa mujer quebrada por el dolor de la pérdida de su esposo. Una Sterinella vio salir al perro y lo siguió y este estaba contento saltaba y le tiraba de la ropa guiándola al galpón. Ella lo miraba y ¡Oh sorpresa! El perro comenzó a escavar con sus patas y le mostraba el lugar, Sterinella levantó la tapa como pudo y halló las monedas de oro y se tiró a llorar por la gran decepción, el dolor de que durante unos años Anacleto le ocultara  ese secreto del cofre de las monedas de oro, llamó a sus padres que la vinieron a consolar.
Pulga echado en el regazo de su ama le lamía la mano como pidiéndole perdón. Entre lágrimas la mujer lo acariciaba y le hablaba diciéndole que  él no era culpable y que solo lloraba por el alma de ese ambicioso hombre que ella amó y cuidó y que nunca le demostró su amor. Porque Anacleto Fava  solo le interesaba el dinero.
Solo dijo unas palabras que dejo grabadas y que están grabadas en la Santa Palabra de Dios.
“Porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando, algunos se extraviaron de la fe, y fuerza traspasada de muchos dolores” 1ª Timoteo6:10
También el evangelio según s. Mateo 16:26 “porque ¿Aprovechara al hombre si ganare todo el mundo y perdiera su alma? Mateo 6:24 “No podéis servir a las riquezas”
Ruego a Dios por que nunca nos ocurra lo que le ocurrió a Anacleto Fava que por su enfermizo amor al dinero partió de este mundo, sin, Dios, si Cristo y sin esperanzas.
Por esto Dios en su amor y misericordia envió a su Hijo unigénito para que todo aquel que en el crea no se pierda más tenga vida eterna.” Juan 3:16.
















Autor: Juvenal Barolo.
Derechos Reservados.    





No hay comentarios.:

Publicar un comentario